
Roll-ups
Un roll-up es una impresión enrollada en un casete de aluminio: se despliega en segundos, se sostiene sin apoyo y vuelve a su funda. Anchuras de 85 a 150 cm, en versión estándar, premium y a doble cara.


Roll-up a doble cara 85×200 cm

Roll-up estándar 100×200 cm

Roll-up estándar 120×200 cm

Roll-up estándar 150×200 cm

Roll-up estándar 85×200 cm

Roll-up premium 100×200 cm

Roll-up premium 120×200 cm

Roll-up premium 150×200 cm

Roll-up premium 85×200 cm
¿Para qué sirve un roll-up?
El roll-up es la forma más rápida de colocar publicidad donde no hay sitio para una estructura: recepción, junto a un estand, al lado del escenario, en un pasillo de congresos. Una persona lo monta en segundos, sin herramientas y sin fijar nada al suelo.
Esa misma ventaja es su límite: se sostiene sobre su propio pie, así que al aire libre no aguanta el viento. Es material de interior.
¿Estándar, premium o doble cara?
El estándar basta para una conferencia o para una exposición que se queda en el mismo sitio una temporada. El premium lleva casete reforzado y aguanta mejor el montaje diario: se elige cuando la gráfica viaja. El doble cara lleva dos impresiones en un casete y tiene sentido donde se pasa por ambos lados.
Regla práctica: si el roll-up se queda quieto, estándar. Si viaja, premium.
¿Qué anchura elegir?
85 cm es el formato por defecto y el más elegido: cabe en cualquier recepción y en cualquier estand. 100 y 120 cm dan más espacio para contenido cuando la gráfica lleva algo más que logotipo y eslogan. 150 cm ya es una pared sustituta, para cuando el presupuesto no llega a un photocall completo.
¿Se puede cambiar la impresión?
Sí. En la campaña siguiente se cambia el casete con la impresión y se quedan la base y el mástil. Suele salir más barato que comprar el equipo entero, y con varias campañas al año la diferencia se acumula.
























